Cuando era pequeña recuerdo que mi tía Ana siempre me hacía escuchar a cantautores reivindicativos como Víctor Jara, José Antonio Labordeta, Víctor Manuel, Paco Ibáñez… Yo, con apenas cinco o seis años, no entendía nada de lo que explicaban esas canciones, pero me sabía sus letras y melodías al dedillo de tanto escucharlas.

Con el paso de los años, me fui alejando de «las canciones protesta» y me fui acercando a «las canciones románticas»… Pero ayer escuché por primera vez el tema «Sin Flor» de Pedro Pastor en una nueva versión acústica grabada junto a Rozalén que acaba de ser publicada en Youtube y me enamoré de ella. Me devolvió a esa época de mi infancia, a esos cantautores y a esas canciones que hablaban de lucha, libertad y paz.

“No recuerdan qué pasó y si recuerdan no lo cuentan bien, no se acuerdan de lo que pasó y si se acuerdan mienten…. ¿Quién ganó y quien perdió?
Perdimos todos que en la guerra y el amor con fusiles no hay claveles» dice Pedro Pastor en esta canción que forma parte del álbum ‘SoloLuna’ editado en 2017. Poesía reivindicativa musicada. Como las de aquellos cantautores de antaño.

Siempre he pensado que la música, las canciones, tienen un gran poder sanador. Escuchar una canción determinada en un momento adecuado, puede tocar tu alma y hacerte conectar con algo que cambie tu interior y, en consecuencia, tu exterior.

La cultura en general tiene el poder de cambiar el mundo, de abrir mentes, de cambiar perspectivas, de ampliar conocimientos, de expandirnos… Pero las canciones -algo tan «simple» y tan «complicado» como una canción, que une la magia de las palabras con la de la música- van directas a la vena. Serían como el ibuprofeno de la vida. Una canción de tan sólo 3 minutos puede hacer cambiar tu estado de ánimo al instante.

En este caso, «Sin Flor» hace referencia a la Revolución de los Claveles, que tuvo lugar el 25 de abril de 1974 en Portugal; pero es aplicable a cualquier conflicto mundial, donde siempre vivimos creyéndonos lo que nos cuentan otros, sin saber realmente lo que pasa, sin ser conscientes que siempre perdemos todos en cualquier tipo de guerra.

Si aún no lo habéis hecho, os animo a descubrir este precioso tema de Pedro Pastor y, si os gusta, a seguir viajando por la música de este joven cantautor madrileño -hijo del también cantautor Luis Pastor y sobrino de Pedro Guerra- que el pasado mes de marzo editó su último álbum ‘Vulnerables’.


Estoy tendido
en la ventana de este cuerpo sin ventanas
solo puertas al vacío
nos han vendido
en este país dolido

No recuerdan que pasó
y si recuerdan no lo cuentan bien
no se acuerdan de lo que pasó
y si se acuerdan
mienten

No hay heridas por abrir
solo heridas abiertas
y este hambre de verdad las alimenta

No recuerdan que pasó
y si recuerdan no lo cuentan bien
no se acuerdan de lo que pasó
y si se acuerdan
mienten

¿Quién ganó y quien perdió?
Perdimos todos
que en la guerra y el amor
con fusiles no hay claveles

Sin flor no hay olor
Sin olor no hay poema
Sin poema no hay tema ni verdad
en la canción
Sin verdad no hay belleza
Sin belleza no hay baile
Sin flor no hay aire
No hay aire…

Una transición
a ninguna parte
Nos olvidó y selló el espacio entre nosotros
Una transacción
de poder en balde
colocó a los mismos
en cara de otros

No recuerdan que pasó
y si recuerdan no lo cuentan bien
no se acuerdan de lo que pasó
y si se acuerdan
mienten
¿Quién ganó y quien perdió?
Perdimos todas
que en los bailes de salón
con claveles no hay fusiles

Sin flor no hay olor
Sin olor no hay poema
Sin poema no hay tema ni verdad
en la canción
Sin verdad no hay belleza
Sin belleza no hay baile
Sin flor…